jueves, 13 de agosto de 2026

Lecturas y Santoral 13/08/2026 - Jueves de la 19ª semana de Tiempo Ordinario, feria

 PRIMERA LECTURA

Emigra a la luz del día, a la vista de todos

Lectura de la profecía de Ezequiel 12, 1-12

Me vino esta palabra del Señor:

—«Hijo de Adán, vives en la casa rebelde: tienen ojos para ver, y no ven; tienen oídos para oír, y no oyen; pues son casa rebelde.

Tú, hijo de Adán, prepara el ajuar del destierro y emigra a la luz del día, a la vista de todos; a la vista de todos, emigra a otro lugar, a ver si lo ven; pues son casa rebelde.

Saca tu ajuar, como quien va al destierro, a la luz del día, a la vista de todos, y tú sal al atardecer, a la vista de todos, como quien va al destierro.

A la vista de todos, abre un boquete en el muro y saca por allí tu ajuar.

Cárgate al hombro el hatillo, a la vista de todos, sácalo en la oscuridad; tápate la cara, para no ver la tierra, porque hago de ti una señal para la casa de Israel».

Yo hice lo que me mandó: saqué mi ajuar como quien va al destierro, a la luz del día; al atardecer, abrí un boquete en el muro, lo saqué en la oscuridad, me cargué al hombro el hatillo, a la vista de todos.

A la mañana siguiente, me vino esta palabra del Señor:

—«Hijo de Adán, ¿no te ha preguntado la casa de Israel, la casa rebelde, qué es lo que hacías?

Pues respóndeles:

"Esto dice el Señor:

Este oráculo contra Jerusalén va por el príncipe y por toda la casa de Israel que vive allí". Di:

"Soy señal para vosotros; lo que yo he hecho lo tendrán que hacer ellos: Irán cautivos al destierro.

El príncipe que vive entre ellos se cargará al hombro el hatillo, abrirá un boquete en el muro para sacarlo, lo sacará en la oscuridad y se tapará la cara para que no lo reconozcan"».

Palabra de Dios

 


Salmo responsorial: Salmo 77, 56-57. 58-59. 61-62 (R.: cf. 7c)

R. No olvidéis las acciones de Dios.

Tentaron al Dios Altísimo y se rebelaron,
negándose a guardar sus preceptos;
desertaron y traicionaron como sus padres,
fallaron como un arco engañoso. R.

Con sus altozanos lo irritaban,
con sus ídolos provocaban sus celos.
Dios lo oyó y se indignó,
y rechazó totalmente a Israel. R.

Abandonó sus valientes al cautiverio,
su orgullo a las manos enemigas;
entregó su pueblo a la espada,
encolerizado contra su heredad. R.

Aleluya Sal 118, 135

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
enséñame tus leyes.

 

EVANGELIO

No te digo que perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete

 Lectura del santo evangelio según san Mateo 18, 21—19, 1

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús:

—«Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?».

Jesús le contesta:

—«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así.

El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo:

"Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo".

El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo:

"Págame lo que me debes".

El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo:

"Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré".

Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.

Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo:

"¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?".

Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.

Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».

Cuando acabó Jesús estas palabras, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán.

Palabra del Señor



Santos Ponciano e Hipólito

Imagen de Santos Ponciano e HipólitoCandela

Los santos mártires Ponciano, papa del año 230 al año 235, e Hipólito, presbítero de la Iglesia de Roma, fueron desterrados juntos a Cerdeña, el año 235, por el emperador Maximino el Tracio, que los condenó a trabajos forzados en las canteras. Allí cumplieron juntos una condena común y, al parecer, fueron coronados con una misma corona, la del martirio.

Después sus cuerpos fueron trasladados y enterrados en Roma, Ponciano en el cementerio de Calixto, Hipólito en el cementerio de la Vía Tiburtina. El pontificado de Ponciano se vio turbado por la continuación del cisma que había provocado el famoso escritor Hipólito. En el común cautiverio, ambos se reconciliaron antes de su muerte.

Ponciano renunció el año 235 a la sede de Roma, y dejó expedito el camino para su sucesor san Antero. Hipólito, fecundo escritor, de tendencias rigoristas, estuvo en desacuerdo con la elección del papa san Calixto I (217-222), y él mismo fue elegido antipapa.

El destierro a Cerdeña fue el camino de la reconciliación en la Iglesia.

Oración: Te rogamos, Señor, que el glorioso martirio de tus santos aumente en nosotros los deseos de amarte y fortalezca la fe en nuestros corazones. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Santa Radegunda (522-587)

Imagen de Santa Radegunda (522-587)Candela

Nació en Turingia, en la actual Alemania, hija del rey Bertario de esa comarca.

Cuando los merovingios derrotaron a su padre en 531, la pequeña Radegunda, de menos de diez años de edad, fue llevada cautiva por el rey merovingio Clotario I de Francia a Athies, cerca de Peronne, el la Picardía francesa.

Radegunda recibió una educación acorde con su rango e imbuida de cristianismo; recibió además una profunda instrucción literaria, lo cual era inusual en su tiempo, especialmente para una mujer.

Haciendo ostentación de su carácter violento, en 540 Clotario la obligó a casarse con él, a pesar del completo rechazo de Santa Radegunda. Fue así como se convirtió en reina de Francia.

Santa Radegunda lo soportó diez años con cristiana resignación. Sin embargo, en 550, a causa de una rebelión en Turingia, un hermano de Santa Radegunda fue asesinado por órdenes de Clotario.

Esto representó una brutalidad por demás intolerable, y armada de valor Santa Radegunda abandonó a su tiránico marido, refugiándose en un monasterio en Noyon. Clotario fue tras ella, pero acabó aceptando la situación, y Radegunda halló finalmente la paz.

En 558, en una propiedad suya en Saix, cerca de Poitiers, Santa Radegunda fundó el convento de monjas de Ste-Croix, de acuerdo con la regla de San Cesáreo de Arlés, y se retiró a vivir ahí, protegida por la autoridad de San Gregorio de Tours.

Durante décadas, el convento de Santa Ranegunda fue el más relevante de los monasterios para mujeres en Francia. Después de su muerte, comenzó a ser venerada en Francia, pero luego su culto se extendió también por Inglaterra, el sur de Alemania y Austria.

miércoles, 12 de agosto de 2026

Lecturas y Santoral 12/08/2026 - Miércoles de la 19ª semana de Tiempo Ordinario, feria

 PRIMERA LECTURA

La marca en la frente de los que se lamentan afligidos
por las abominaciones de Jerusalén

Lectura de la profecía de Ezequiel 9, 1-7; 10, 18-22

Oí al Señor llamar en voz alta:

—«Acercaos, verdugos de la ciudad, empuñando cada uno su arma mortal».

Entonces aparecieron seis hombres por el camino de la puerta de arriba, la que da al norte, empuñando mazas. En medio de ellos, un hombre vestido de lino, con los avíos de escribano a la cintura. Al llegar, se detuvieron junto al altar de bronce.

La gloria del Dios de Israel se había levantado del querubín en que se apoyaba, yendo a ponerse en el umbral del templo.

Llamó al hombre vestido de lino, con los avíos de escribano a la cintura, y le dijo el Señor:

—«Recorre la ciudad, atraviesa Jerusalén y marca en la frente a los que se lamentan afligidos por las abominaciones que en ella se cometen».

A los otros les dijo en mi presencia:

—«Recorred la ciudad detrás de él, hiriendo sin compasión y sin piedad. A viejos, mozos y muchachas, a niños y mujeres, matadlos, acabad con ellos; pero a ninguno de los marcados lo toquéis. Empezad por mi santuario».

Y empezaron por los ancianos que estaban frente al templo.

Luego les dijo:

—«Profanad el templo, llenando sus atrios de cadáveres, y salid a matar por la ciudad».

Luego la gloria del Señor salió, levantándose del umbral del templo, y se colocó sobre los querubines. Vi a los querubines levantar las alas, remontarse del suelo, sin separarse de las ruedas, y salir. Y se detuvieron junto a la puerta oriental de la casa del Señor; mientras tanto, la gloria del Dios de Israel sobresalía por encima de ellos.

Eran los seres vivientes que yo había visto debajo del Dios de Israel a orillas del río Quebar, y me di cuenta de que eran querubines. Tenían cuatro rostros y cuatro alas cada uno, y una especie de brazos humanos debajo de las alas, y su fisonomía era la de los rostros que yo había contemplado a orillas del río Quebar. Caminaban de frente.

Palabra de Dios

 


Salmo responsorial: Salmo 112, 1-2. 3-4. 5-6 (R.: 4b)

R. La gloria del Señor se eleva sobre el cielo.

Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor,
ahora y por siempre. R.

De la salida del sol hasta su ocaso,
alabado sea el nombre del Señor.
El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
su gloria sobre el cielo. R.

¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
que se eleva en su trono
y se abaja para mirar
al cielo y a la tierra? R.

Aleluya 2Co 5, 19

Dios estaba en Cristo, reconciliando al mundo consigo,
y a nosotros nos ha confiado
la palabra de la reconciliación.

 

EVANGELIO

Si te hace caso, has salvado a tu hermano

 Lectura del santo evangelio según san Mateo 18, 15-20

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

—«Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano.

Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.

Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».

Palabra del Señor


Beato Carlos Leisner

Imagen de Beato Carlos LeisnerCandela

Nació en Rees/Niederrhein el 28 de febrero de 1915, se crió en Kleve y de estudiante de bachillerato ingresó en el Movimiento Juvenil Católico. En dicho Movimiento, además de disfrutar de la comunidad con los jóvenes y de poder realizar largos viajes, adquiere conocimientos de las Sagradas Escrituras y sobre todo de la Eucaristía.

En su diario escribe: “Cristo – Tú eres mi pasión!”. Karl Leisner desea ser sacerdote. El obispo de Münster le asigna el cargo de director de la juventud diocesana. La Gestapo le observa. Durante el año de estancia en Friburgo le conmueven duras luchas interiores: sacerdocio o matrimonio y familia? El 25 de marzo de 1939 es ordenado diácono. En pocos meses debería recibir las sagradas órdenes.

La Divina Providencia designa otra cosa: Una repentina tuberculosis le obliga a permanecer en St. Blasien en la Selva Negra. Allá, el 8 de noviembre de 1939, es detenido por la Gestapo a causa de un comentario hecho en relación con el atentado contra Hitler: cárcel en Friburgo.

Internamiento en el campo de concentración de Sachsenhausen y de allá, en 1940, traslado al campo de concentración de Dachau en el que sucede lo inesperado: el 17 de diciembre de 1944, en el bloque 26, y con gran peligro para todos los participantes, el moribundo diácono, Karl Leisner, es ordenado sacerdote por el obispo Gabriel Piguet, recluso francés. El nuevo sacerdote celebra su primera y única Santa Misa el día de San Esteban, en el año 1944.

El 4 de mayo de 1945 es puesto en libertad. Pasa sus últimas semanas en el sanatorio antituberculoso de Planegg en Munich. Sólo dos pensamientos absorben su mente: el amor y la penitencia. Entregado al amor de Dios, a ese amor en el que él creyó y que deseó transmitir a los hombres, fallece el 12 de agosto.

La última inscripción de su diario reza: “Bendice, Oh Altísimo también a mis enemigos!”.

Sus restos mortales reposan en la cripta de la Catedral de Xanten. El 23 de junio de 1996 Karl Leisner fue beatificado por el Papa Juan Pablo II, quién en parte de su homilía señaló: “La prueba de un seguimiento auténtico de Cristo no consiste en las lisonjas del mundo, sino en dar testimonio fiel de Cristo Jesús.

El Señor no pide a sus discípulos una confesión de compromiso con el mundo, sino una confesión de fe, que esté dispuesta incluso a ofrecerse en sacrificio. Karl Leisner dio testimonio de esto no sólo con palabras, sino también con su vida y su muerte: en un mundo que se había vuelto inhumano.

Cristo es la vida: ésta fue la convicción por la que vivió y por la que, finalmente, murió Karl Leisner. Apóstol de una profunda devoción mariana, a la que lo impulsó el padre Kentenich y el movimiento de Schoenstatt”

Santa Juana Francisca Frémyot de Chantal

Imagen de Santa Juana Francisca Frémyot de ChantalCandela

Nació en Dijon (Francia) el año 1572, en el seno de una familia católica ferviente, de la aristocracia. Contrajo matrimonio con el barón de Chantal y tuvo seis hijos, a los que educó esmeradamente.

Muerto su marido en 1601, cuando ella tenía sólo 29 años, llevó, bajo la dirección de san Francisco de Sales, una admirable vida de perfección, ejerciendo, sobre todo, la caridad con los pobres y enfermos. Con el apoyo seguro del santo obispo, fundó el instituto de la Visitación de Nuestra Señora (Salesas), convertido en 1619 en orden de clausura bajo la Regla de San Agustín, que gobernó sabiamente.

Llegó a altos grados de la vida mística, en la que sufrió penas internas muy grandes, aunque en apariencia gozase de una gran paz y serenidad. Murió en el monasterio de la Visitación de Moulins (Francia) el 13 de diciembre de 1641.

Oración: Señor, Dios nuestro, que adornaste con excelsas virtudes a santa Juana Francisca de Chantal en los distintos estados de su vida, concédenos, por su intercesión, caminar fielmente según nuestra vocación, para dar siempre testimonio de la luz. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

martes, 11 de agosto de 2026

Lecturas y Santoral 11/08/2026 - Martes. Santa Clara, virgen, memoria obligatoria

 PRIMERA LECTURA

Me dio a comer el volumen, y me supo en la boca dulce como la miel

Lectura de la profecía de Ezequiel 2, 8—3, 4

Así dice el Señor:

—«Tú, hijo de Adán, oye lo que te digo: ¡No seas rebelde, como la casa rebelde! Abre la boca y come lo que te doy».

Vi entonces una mano extendida hacia mí, con un documento enrollado. Lo desenrolló ante mí: estaba escrito en el anverso y en el reverso; tenía escritas elegías, lamentos y ayes.

Y me dijo:

—«Hijo de Adán, come lo que tienes ahí, cómete este volumen y vete a hablar a la casa de Israel».

Abrí la boca y me dio a comer el volumen, diciéndome:

—«Hijo de Adán, alimenta tu vientre y sacia tus entrañas con este volumen que te doy».

Lo comí, y me supo en la boca dulce como la miel.

Y me dijo:

—«Hijo de Adán, anda, vete a la casa de Israel y diles mis palabras».

Palabra de Dios

 


Salmo responsorial: Salmo 118, 14. 24. 72. 103. 111. 131 (R.: 103a)

R. ¡Qué dulce al paladar tu promesa, Señor!

Mi alegría es el camino de tus preceptos,
más que todas las riquezas. R.

Tus preceptos son mi delicia,
tus decretos son mis consejeros. R.

Más estimo yo los preceptos de tu boca
que miles de monedas de oro y plata. R.

¡Qué dulce al paladar tu promesa:
más que miel en la boca! R.

Tus preceptos son mi herencia perpetua,
la alegría de mi corazón. R.

Abro la boca y respiro,
ansiando tus mandamientos. R.

Aleluya Mt 11, 29ab

Cargad con mi yugo y aprended de mí
—dice el Señor—,
que soy manso y humilde de corazón.

 

EVANGELIO

Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños

 Lectura del santo evangelio según san Mateo 18, 1-5. 10. 12-14

En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron:

—«¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?».

Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo:

—«Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí.

Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial.

¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, os aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado.

Lo mismo vuestro Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños».

Palabra del Señor



Santa Clara de Asís fundadora (1193-1253)

Imagen de Santa Clara de Asís fundadora (1193-1253)Candela

Nació en Asís, Italia, en el seno de la noble familia de los Offreduccio D’Arezzo.

Antes de nacer Santa Clara, su madre tuvo un sueño en el que se le anunciaba que el fruto de su vientre sería un rayo de luz que iluminaría a toda la cristiandad; y en efecto así ocurrió, aunque de un modo inesperado para los progenitores, quienes esperaban casarla con un buen partido de su alcurnia.

Santa Clara recibió de niña una educación muy cristiana, pero ella misma ya destacaba desde entonces por su propensión a rezar y sus tendencias espirituales. Al mismo tiempo rechazaba el lujo y las posesiones, lo cual era contrario a las costumbres de su clase social.

Cuando oyó hablar de los Hermanos Menores, o sea los seguidores de San Francisco, ella quedó prendada de la imagen del Santo de Asís. Ella los ayudaba a través de sus criadas, pues tenía prohibido dirigirle la palabra a extraños, y desde lejos observaba su austeridad y su amor por los pobres.

Un sermón de San Francisco la ayudó a tomar la decisión de su vida. Así, el Domingo de Ramos de 1212 se fugó de su casa para iniciar una nueva vida. Se cortó los cabellos, vistió el hábito oscuro y se presentó ante San Francisco en la capilla Porciúncula para consagrarse a su obra.

Santa Clara hizo numerosos votos de renuncia, y en la capilla de San Damián, que San Francisco había reconstruido, da origen a la Segunda Orden Franciscana de Las Damas Pobres, o Pobres Reclusas, mejor conocida como la Orden de las Clarisas.

San Francisco le proporcionó una primera Regla, a partir de la cual ella redactó la Regla definitiva para ella y sus hermanas. Con el ejemplo de humildad, renuncia y amor al prójimo, Santa Clara, que fue designada abadesa, consiguió que su Orden creciera rápidamente.

Imagen de Santa Clara de Asís fundadora (1193-1253)

A Santa Clara de Asís se le atribuyen varios milagros de multiplicación de panes y de barricas de aceite. Un día, santa Clara, en el refectorio de San Damián, en presencia del papa Gregorio IX, bendice los panes antes de su distribución: en cada uno, milagrosamente, se dibuja una cruz. Se cuenta también el milagro de haber hecho retroceder a piratas sarracenos que eventualmente habían tomado la villa de Asís en 1240, mostrándoles desde su ventana la Sagrada Hostia.

Pasados los años, la salud de Santa Clara se deterioró notablemente. Pero se negó a morir sin ver que el sumo pontífice confirmara la regla de las Clarisas. Esto ocurrió en 1253, por gracia de Inocencio IV, quien no veía con buenos ojos que la pobreza fuera la principal Regla de una comunidad.

A los dos días falleció finalmente Santa Clara de Asís. Su cadáver incorrupto se conserva hasta el día de hoy en la iglesia de Santa Clara, en Asís, que se construyó poco tiempo después de su muerte.

Santa Clara de Asís fue canonizada ya desde 1255 por el papa Alejandro IV. En 1958, el papa Pío XII nombró a Santa Clara santa patrona de la televisión.

Santa Clara de Asís nos enseña el valor de la renuncia a los bienes materiales.

Cronología de la vida de santa Clara y de los orígenes de la Orden de las Clarisas

Infancia y adolescencia
1146-1177: Existen en Asís documentos relativos al abuelo de Clara, Ofreduccio de Bernardino, distinto de Ofreduccio de Bernardo, propietario de la casa junto a la catedral de San Rufino, que muchos llaman, equivocadamente, “casa de Santa Clara”.
1182, enero-febrero: Nace Francisco de Pedro Bernardone i Pica
1193, antes: Madonna Hortelana, madre de Clara, peregrina a Tierra Santa
1193: Nace Clara de Asís, hija de Hortelana y de messer Favarone de Offreduccio de Bernardino.
1198: Tras la muerte del papa Celestino III y elección del joven Inocencio III, los burgueses y algunos nobles de Asís se liberan del dominio imperial e instituyen el Comune o régimen comunal. Las familias más nobles de Asís, entre ellas la de Clara, se refugian en sus castillos.
1200: Los nobles tienen que abandonar también sus castillos. La familia de Clara, que tiene siete años, se exilia en Perusa.
1202, noviembre: Batalla de Collestrada de Asís contra Perusa. Francisco (20 años), cae prisionero y permanece un año prisionero en dicha ciudad.
1203, noviembre: Tras un acuerdo de paz, Francisco y Clara regresan a Asís. Quienes la conocieron de pequeña hablan de sus excelentes virtudes.
1205, otoño: Comienza el proceso de conversión de Francisco.
1206, ¿enero?: Francisco, denunciado por su padre, renuncia a todo y se desnuda delante del obispo. Clara, con doce años, sueña con hacer lo mismo.
1206-1208: Francisco repara la iglesia de San Damián, y profetiza que allí surgirá un monasterio de señoras santas.

Conversión de Clara y fundación de San Damián
1210-1211: Francisco y sus compañeros se trasladan de Rivotorto a Santa María de la Porciúncula. Clara (17-18 años), por medio de una amiga, ayuda con limosnas a los que trabajan en la construcción de la casa de los hermanos. Rechaza a un joven que la pretende en matrimonio y lo anima a hacerse fraile. Su primo Rufino de Escipión de Ofreduccio se une al grupo de Francisco.
1211, invierno: Clara mantiene entrevistas secretas con Francisco, que la va preparando para abrazar la vida de pobreza.
1211, 28 de marzo: Domingo de Ramos. El obispo Guido, que debe de estar al corriente de sus planes, entrega personalmente a Clara una palma, símbolo del “martirio” que está a punto de abrazar.
1211, 29 de marzo: la madrugada del lunes santo se escapa de su casa y corre a la Porciúncula, donde la esperan Francisco y los suyos con antorchas encendidas. Ante el altar de la Virgen, el santo le corta sus rubios cabellos y recibe de ella la profesión de los votos de pobreza, castidad y obediencia. Ese mismo día la trasladan al monasterio de San Pablo de las Abadesas (Bastía), cerca de Asís. Su tió Monaldo y otros parientes tratan inútilmente de llevársela a casa. Inocencio III había concedido a este monasterio, en el 1200, un privilegio de “propiedad”, para que nadie pudiese arrebatarles sus tierras. Clara, 16 años después, solicitará al mismo papa lo contrario, es decir un privilegio de “pobreza”.
1211, 12 de abril: Clara es traslada de nuevo a otro monasterio, Santo Ángel de Panzo, en las faldas del monte Subasio.
1211, 14 de abril: Catalina de Favarone sigue a su hermana y se le une en Panzo. Se consagra al Señor con el nombre de Inés (fue canonizada igual que Clara). Poco después las sigue sor Pacífica de Guelfuccio, vecina y amiga de Clara.
1211, septiembre: se les une Bienvenida de Perusa. Por este tiempo (“apenas seis años después de la conversión de Francisco”) se trasladan a la iglesia de San Damián, cuna de la Orden de las Clarisas. La iglesia se la cedió el obispo Guido, según un documento de 1253.
1212: Francisco consulta a Clara y a sus hermanas acerca de si debe dedicarse a la contemplación o a la predicación. Suele visitarlas con frecuencia y mantiene con ellas deliciosos coloquios espirituales.

Primeros monasterios de Damianitas fuera de Asís
1214: Balbina Offreducci, del cercano monasterio benedictino de Vallegloria (Spello), visita a Clara y se interesa por su forma de vida. Clara le envía a sor Pacífica por un año, para su formación. Será el primer monasterio de damianitas fuera de Asís. Fray Felipe Longo es el primer visitador de las hermanas.+
1214: Fray Bentivegna, uno de los hermanos que las atiende, es testigo del milagro del aceite.
1215: En Sanseverino Marche surge el monasterio de Colpersito, tal vez por interés de los frailes, mientras Francisco recorre el norte de España y Portugal (1212-1213). Al regreso lo visita, y obtiene la conversión de fray Pacífico.
1215, noviembre: El canon XIII del Concilio IV de Letrán prohíbe la aprobación de nuevas reglas.
1216, julio: Clara, no pudiendo ver aprobada su Regla compuesta por san Francisco, tiene que profesar la regla benedictina, que permite tener posesiones, y aceptar el título de abadesa. Pero consiguió de Inocencio III un “privilegio de pobreza”, para que nadie pudiera obligarlas a tener rentas o propiedad alguna. Por estos años, antes de su viaje a Egipto, Francisco obliga a Clara a cambiar su jergón de sarmientos por uno de paja.
1216: Surge otro monasterio de damianitas en Carpello (Foligno).

Hugolino, protector de las Damianitas o Damas Pobres
1217, verano: El cardenal Hugolino se ofrece en Florencia a Francisco como protector de su Orden.
1218, pascua: el cardenal visita la Porciúncula y celebra la Pascua en San Damián. Regresa de nuevo a Asís para el capítulo de Pentecostés y se hace cargo de las damianitas, a las que llama “Damas Pobres”. Por deseo de Francisco, el cisterciense fray Ambrosio, del séquito de Hugolino, sustituye a fray Felipe Longo como visitador de ellas.
1219, 19 de marzo: el cardenal recibe en nombre de la Iglesia, unas propiedades para la fundación del monasterio de Monticelli, en Florencia. Probablemente en la cuaresma de ese año Francisco residió allí y ayudó al cardenal a redactar unos estatutos para los monasterios inspirados en la forma de vida del monasterio de “Santa María de San Damián” de Asís. En los meses siguientes, Hugolino se hace cargo también de los monasterios de damianitas de Siena, Perusa y Lucca.

Francisco y Clara enfermos
1219-1220: Francisco va a Egipto y Tierra Santa. Fray Felipe aprovecha su ausencia para hacerse cargo de nuevo de los monasterios de damianitas. Regresa enfermo y delega el gobierno de la Orden en manos de fray Pedro Catani.
1220: Llega a Asís la noticia de la muerte de los cinco mártires franciscanos de Marruecos. Clara llora por ellos y expresa su ardiente deseo de ir también ella a dar testimonio de la fe con su vida.
1221: Deposición de fray Felipe Longo y nombramiento de fray Pacífico como visitador de las Damianitas.
1222: Francisco, enfermo y muy deprimido, visita a Clara y a sus compañeras y no se atreve a dirigirles la palabra. Se limita a sentarse en medio de un círculo de ceniza trazado en el suelo, mientras recita el salmo Miserere (Sal 51) antes de marcharse a toda prisa, sin pronunciar palabra. Clara se da cuenta de su drama y le manda un mensajero a decirle que desea hablar con él.
1223: Cuatro monjas de Florencia fundan en Milán. Por estos años surgen también los monasterios de Padua, Verona, Venecia, Teieto, Faenza, Todi, Città di Castello…
1224: Clara empieza a enfermar por sus excesivas penitencias y ayunos. Francisco y el obispo Guido II la obligan a comer siquiera un panecillo al día.
1225, enero-primavera: Francisco, tras su regreso de la Verna con los estigmas y enfermo de los ojos, yace en San Damián, fuera de la clausura, en una celda de esteras dentro de la celda de los frailes que atienden a las monjas. Allí compuso el Cántico del Hermano Sol y desde allí reconcilió al Podestá de Asís con el obispo Guido. Clara no pudo verle, pues también estaba enferma. Fue tal vez este mismo año y por esos días (en Semana Santa) cuando Clara tuvo una fuerte experiencia de la Pasión de Cristo. No volverá a ver a Francisco hasta después de muerto.
1226, finales de septiembre: Francisco yace enfermo en la Porciúncula y Clara, también enferma, teme morir antes que él. El santo, para consolarla, le envía un escrito para ella, manifestándole su última voluntad para ella y sus hermanas.
1226, 4 de octubre: El cortejo fúnebre da un rodeo y pasa por San Damián, para que Clara y sus hermanas puedan dar el adiós definitivo a Francisco. A través de la reja, abierta para la ocasión, pudieron ver y besar los estigmas que aún adornaban su cuerpo. La descripción del llanto de las damianitas es una de las páginas más hermosas y emotivas de la Vida Primera de Tomás de Celano, que presenció la escena.

Después de la muerte de San Francisco
1228: Tras su elección como sucesor de Honorio III (marzo), el cardenal Hugolino -ahora Gregorio IX- dirige una carta a las damianitas de Asís. Fray Felipe Longo recupera el oficio de visitador de los monasterios de damianitas. Sor Inés, hermana de Clara, se traslada al monasterio de Monticelli (Florencia).
1230-1234: Inés escribe una carta a su hermana, desde Florencia.
1231: Muere San Antonio de Lisboa o de Padua, junto al monasterio de las Damas Pobres de La Arcella.
1232: Fray Elías sustituye a Juan Parenti al frente de la Orden de los Menores.
1234: Primera carta de Clara a Santa Inés de Bohemia o de Praga.
1235-1238: Segunda y tercera carta de Clara a Inés de Bohemia.
1240: Los sarracenos del ejército de Federico II entran en el claustro de San Damián. Clara defiende el monasterio y a sus hermanas recurriendo a Cristo eucarístico.
1241: Las oraciones de Clara y sus hermanas libran a Asís del asedio de las tropas imperiales, dirigidas por Vidal de Aversa.
1241: Muere Gregorio IX (ex-cardenal Hugolino).
1245: Inocencio IV promulga una Regla para las clarisas.
1252: Ante las insistencias de Clara, Inocencio IV aprueba “su” Regla, basada en la que redactó Francisco para ellas en los comienzos. Cuarta carta de Clara a Inés de Praga.
1252, 25 de diciembre: Clara, gravemente enferma, no puede asistir a los oficios navideños de medianoche con sus compañeras. Se queja al Señor de su situación y ve realizado su sueño de seguir, a distancia, los cantos y la misa de Nochebuena celebrada por los frailes Menores en la Basílica de San Francisco.
1253, 9 de agosto: en vísperas de la muerte de Clara, Inocencio IV, que residía en Asís, en el Sacro Convento de San Francisco, aprueba con bula oficial la Regla de Clara.

Muerte y canonización de Santa Clara
1253, 11 de agosto: Muere Clara en San Damián, a los sesenta años, después de 42 años de vida consagrada y de encierro voluntario en dicho lugar.
1253, 12 de agosto: Inocencio IV preside los funerales y el traslado de su cuerpo a la iglesia de San Jorge de Asís, donde antes había permanecido el cuerpo de Francisco durante cuatro años, antes de su traslado definitivo a la Basílica levantada en su honor por Gregorio IX y fray Elías.
1255, 26 de septiembre: El papa Alejandro IV canoniza a Santa Clara en Anagni. Fue Tomás de Celano, probablemente, quién escribió por encargo del papa la vida de Santa Clara, como antes lo hiciera con la de San Francisco.
1260: Los restos de Santa Clara son trasladados a su lugar definitivo, bajo el altar mayor de la basílica construida en su honor, sobre los cimientos de la antigua iglesia de San Jorge, donde permanecía sepultada desde su muerte.
1958: Santa Clara es declarada patrona de la Televisión, en virtud de la visión de la noche de Navidad de 1252.

Oración: Oh Dios, que infundiste en santa Clara un profundo amor a la pobreza evangélica, concédenos, por su intercesión, que, siguiendo a Cristo en la pobreza de espíritu, merezcamos llegar a contemplarte en tu reino. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

lunes, 10 de agosto de 2026

Lecturas y Santoral 10/08/2026 - Lunes de la 19ª semana de Tiempo Ordinario. San Lorenzo, diácono y mártir, fiesta

 PRIMERA LECTURA

Al que da de buena gana lo ama Dios

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 9, 6-10

Hermanos:

El que siembra tacañamente, tacañamente cosechará; el que siembra generosamente, generosamente cosechará. Cada uno dé como haya decidido su conciencia: no a disgusto ni por compromiso; porque al que da de buena gana lo ama Dios. Tiene Dios poder para colmaros de toda clase de favores, de modo que, teniendo siempre lo suficiente, os sobre para obras buenas. Como dice la Escritura: «Reparte limosna a los pobres, su justicia es constante, sin falta».

El que proporciona semilla para sembrar y pan para comer os proporcionará y aumentará la semilla, y multiplicará la cosecha de vuestra justicia.

Palabra de Dios

 


Salmo responsorial: Salmo 111, 1-2. 5-6. 7-8. 9 (R.: 5a)

R. Dichoso el que se apiada y presta.

Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita. R.

Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará,
su recuerdo será perpetuo. R.

No temerá las malas noticias,
su corazón está firme en el Señor.
Su corazón está seguro, sin temor,
hasta que vea derrotados a sus enemigos. R.

Reparte limosna a los pobres;
su caridad es constante, sin falta,
y alzará la frente con dignidad. R.

Aleluya Jn 8, 12bc

El que me sigue no camina en tinieblas,
sino que tendrá la luz de la vida
—dice el Señor—.

 

EVANGELIO

A quien me sirva, el Padre lo premiará

Cruz Lectura del santo evangelio según san Juan 12, 24-26

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

—«Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará».

Palabra del Señor



San Lorenzo diácono y mártir

Imagen de San Lorenzo diácono y mártirCandela

Diácono de la Iglesia de Roma. Según la tradición, era de origen español, concretamente de Huesca. Sufrió el martirio durante la persecución del emperador Valeriano el 10 de agosto del año 258, cuatro días después que el papa Sixto II y sus otros diáconos.

Acusado de administrar incalculables bienes, declaró ante los jueces que la única riqueza de la Iglesia eran los pobres, atendidos solícitamente con las limosnas de la comunidad cristiana. Fue condenado a morir a fuego lento en la parrilla, y hasta el último momento puso de manifiesto su entereza y buen humor.

Su sepulcro y la basílica a él dedicada se hallan en el Campo Verano de Roma, en el cementerio que luego tomó su nombre, y su culto se difundió pronto en toda la Iglesia.

Oración: Señor Dios nuestro, encendido en tu amor, san Lorenzo se mantuvo fiel a tu servicio y alcanzó la gloria en el martirio; concédenos, por su intercesión, amar lo que él amó y practicar sinceramente lo que nos enseñó. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.