lunes, 11 de mayo de 2026

Lecturas y Santoral 11/05/2026 - Lunes de la 6ª semana de Pascua, feria

 PRIMERA LECTURA

El Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 16, 11-15

En aquellos días, zarpamos de Troas rumbo a Samotracia; al día siguiente salimos para Neápolis y de allí para Filipos, colonia romana, capital del distrito de Macedonia. Allí nos detuvimos unos días.

El sábado salimos de la ciudad y fuimos por la orilla del río a un sitio donde pensábamos que se reunían para orar; nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido. Una de ellas, que se llamaba Lidia, natural de Tiatira, vendedora de púrpura, que adoraba al verdadero Dios, estaba escuchando; y el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo.

Se bautizó con toda su familia y nos invitó:

—«Si estáis convencidos de que creo en el Señor, venid a hospedaros en mi casa».

Y nos obligó a aceptar.

Palabra de Dios

 


Salmo responsorial: Salmo 149, 1-2. 3-4. 5-6a y 9b (R.: 4a)

R. El Señor ama a su pueblo.

O bien:

R. Aleluya.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas,
con vítores a Dios en la boca;
es un honor para todos sus fieles. R.

 

Aleluya Jn 15, 26b. 27a

El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí
—dice el Señor—;
y también vosotros daréis testimonio.


 

EVANGELIO

El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí

 Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 26—16, 4a

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

—«Cuando venga el Defensor, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.

Os he hablado de esto, para que no tambaleéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.

Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho».

Palabra del Señor


San Francisco de Jerónimo

Imagen de San Francisco de JeronimoCandela

San Francisco nació en Grottaglie, cerca de Taranto, en 1642. Este elocuente misionero jesuita, al que llamaban “el apóstol de Nápoles”, se distinguió por su ilimitado celo en favor de la conversión de los pecadores y por su amor a los pobres, los enfermos y los oprimidos.

En 1666, antes de cumplir los 24 años de edad, San Francisco recibió la ordenación sacerdotal. Durante los cinco años siguientes, enseñó en el “Collegio dei Nobili”, que los jesuítas tenían en Nápoles. A los 28 años ingresó en la Compañía de Jesús. De 1671 a 1674, ayudó en el trabajo misional al célebre predicador Agnello Bruno.

Al concluir sus estudios de teología, los superiores le nombraron predicador de la Iglesia del Gesú Nuovo, de Nápoles. Se dice que convertía por lo menos a unos 400 pecadores al año. El Santo visitaba las prisiones, los hospitales y no vacilaba en seguir a los pecadores hasta los antros del vicio, donde algunas veces fue brutalmente maltratado.

San Francisco murió a los 74 años de edad y fue sepultado en la Iglesia de los jesuítas de Nápoles. Su canonización tuvo lugar en 1839.

San Mamerto de Vienne obispo (¿400?-475)

Imagen de San Mamerto de Vienne obispo (¿400?-475)Candela

Nació probablemente en Vienne, Francia; se especula que pertenecía a una acaudalada familia gala de las cercanías de Lyons.

A pesar de que se ignoran casi todos los hechos biográficos de San Mamerto hasta antes de ser nombrado Obispo de Vienne, en 461, se sabe con certeza que tuvo un hermano teólogo, llamado Claudiano.

Ambos hermanos se distinguieron por sus conocimientos tanto en asuntos profanos como sacros; es probable que San Mamerto haya estado casado antes de ser nombrado obispo.

En 463 San Mamerto se vio involucrado en una disputa con el papa, San Hilario, con relación a los límites de las provincias eclesiásticas de Arlés y de Vienne. Eventualmente, bajo el riesgo de infringir los derechos del obispado vecino, San Mamerto consagró a un obispo para la villa de Die (la actual Dea).

Recordemos que en esas épocas las comunicaciones eran lentas y difíciles, y muchas veces era necesario tomar decisiones inmediatas, que no podían esperar meses para ser consultadas en otras partes.

Sucedió que el rey Gundiaco de Borgoña se quejó con el Papa de dicha consagración, lo cual concluyó en un sínodo que falló en contra de San Mamerto, quien acató la disposición con obediencia.

De regreso en su diócesis de Vienne, surgió la amenaza de una plaga. San Mamerto instituyó entonces en esa ciudad, en el año 470, el solemne triduo de letanías como preparación para la Ascención del Señor.

Se trataba de procesiones para prevenir calamidades y pedir la intercesión divina. Estas letanías se extendieron por toda la Galia y la Hispania.

A partir de su muerte, San Mamerto de Vienne comenzó a ser venerado como santo.

domingo, 10 de mayo de 2026

Lecturas y Santoral 10/05/2026 - Domingo de la 6ª semana de Pascua

 PRIMERA LECTURA

Les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 8, 5-8. 14-17

En aquellos días, Felipe bajo a la ciudad de Samaria y predicaba allí a Cristo. El gentío escuchaba con aprobación lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría.

Cuando los apóstoles, que estaban en Jerusalén, se enteraron de que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron a Pedro y a Juan; ellos bajaron hasta allí y oraron por los fieles, para que recibieran el Espíritu Santo; aún no había bajado sobre ninguno, estaban sólo bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo.

Palabra de Dios


Salmo responsorial: Salmo 65, 1-3a. 4-5. 6-7a. 16 y 20 (R.: 1)

R. Aclamad al Señor, tierra entera.

O bien:

R. Aleluya.

Aclamad al Señor, tierra entera;
tocad en honor de su nombre,
cantad himnos a su gloria.
Decid a Dios: «¡Qué temibles son tus obras!». R.

Que se postre ante ti la tierra entera,
que toquen en tu honor,
que toquen para tu nombre.
Venid a ver las obras de Dios,
sus temibles proezas en favor de los hombres. R.

Transformó el mar en tierra firme,
a pie atravesaron el río.
Alegrémonos con Dios,
que con su poder gobierna eternamente. R.

Fieles de Dios, venid a escuchar,
os contaré lo que ha hecho conmigo.
Bendito sea Dios, que no rechazó mi suplica
ni me retiró su favor. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Como era hombre, lo mataron;
pero, como poseía el Espíritu, fue devuelto a la vida

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 3, 15-18

Queridos hermanos:

Glorificad en vuestros corazones a Cristo Señor y estad siempre prontos para dar razón de vuestra esperanza a todo el que os la pidiere; pero con mansedumbre y respeto y en buena conciencia, para que en aquello mismo en que sois calumniados queden confundidos los que denigran vuestra buena conducta en Cristo; que mejor es padecer haciendo el bien, si tal es la voluntad de Dios, que padecer haciendo el mal.

Porque también Cristo murió por los pecados una vez para siempre: el inocente por los culpables, para conducirnos a Dios. Como era hombre, lo mataron; pero, como poseía el Espíritu, fue devuelto a la vida.

Palabra de Dios



Aleluya Jn 14, 23

El que me ama guardará mi palabra
—dice el Señor—,
y mi Padre lo amará, y vendremos a él.

 

EVANGELIO

Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor

 Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 15-21

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

—«Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros.

No os dejaré huérfanos, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, y vosotros conmigo y yo con vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él».

Palabra del Señor


San Juan de Ávila (1500-1569)

Imagen de San Juan de Ávila (1500-1569)Candela

San Juan de Ávila Nacido en enero del año 1500 en Almodóvar del Campo, cursa los estudios universitarios de Filosofía y Derecho en Salamanca y de Teología en Alcalá, como discípulo predilecto de Domingo Soto. También los libros de Erasmo, saturados de espíritu paulino y ansiosos de reforma, le influyeron mucho. Fue el discípulo más aventajado, dice Fray Luis de Granada.

Corría el año 1517 cuando Juan de Ávila, estudiante de Salamanca, oyó la voz del Señor cerca de él no ya en la ribera del Lago de Galilea, sino en el bullicio de una fiesta de toros y cañas. Pero el eco que produce en su alma le lleva a dejarlo todo.

Ordenado sacerdote el 1525, celebra su Primera Misa y sueña con el nuevo mundo americano cuyas primicias están llegando a España. Dios tenia señalado otro campo de acción: para su apostolado, se convertirá en el apóstol de Andalucía. Recorre Écija, Sevilla, Córdoba, Granada, predicando con acentos patéticos, la conversión de los pecados y ganando para su causa a algunos sacerdotes, con los que organiza una Congregación de Operarios para sembrar la Palabra de Dios. Cuando más tarde mande al Concilio de Trento un memorial sobre las necesidades de la Iglesia, señalará entre las principales la de curas confesores y predicadores: sus compañeros han de intentar cubrir esta última necesidad. Funda junto con ellos hasta quince colegios en los que como el mismo afirmaba, se aprendía no tanto a gastar los ojos en el estudio cuanto a encallecer las rodillas en la oración.

Fervoroso y mortificado, incluso más hombre de oración que de palabra, Juan de Ávila sigue su camino encendiendo inquietudes de más exigente espiritualidad en seglares, clérigos y religiosos; por ejemplo, en carmelitas, como san Juan de la Cruz, en dominicos como fray Luis de Granada, que será su primer biógrafo.

Mantuvo comunicación con Santa Teresa de Jesús, San Pedro de Alcántara y San Francisco de Borja.

Entre sus muchos convertidos a una vida santa descuella San Juan de Dios.

Juan mantuvo intimas relaciones con Ignacio de Loyola y su recién fundada Compañía, hasta el punto de que, uno de los hijos de Ignacio, el P. Villanueva, escribía a su santo fundador: «En tanta conformidad parece que quepa otro acuerdo: o que él se una a nosotros o que nosotros nos unamos a él». En realidad, varios de los discípulos de Juan ingresarían en la Compañía de Jesús al llegar días de persecución inquisitorial para Juan y su principal obra, el Audi, filia. Acosado por múltiples adversidades y minada su salud con tanto trabajo y penitencia, se retira a Montilla, sin fuerzas ya siquiera para predicar-salvo en las grandes solemnidades y casi sin voz-. Pronunciando reiteradamente los sagrados nombres de Jesús y María se apaga aquella luz que a tantos había llevado hacia la conversión, era el 10 de mayo de 1569.

Junto a su devoción a la Eucaristía, destacaba también su piedad mariana. Hasta llegar a escribir familiarmente: "más quisiera estar sin pellejo que sin devoción a Nuestra Señora".

Fue canonizado en 1970 y es el patrono del clero secular español.

Oración: Oh Dios, que hiciste de san Juan de Ávila un maestro ejemplar para tu pueblo por la santidad de su vida y por su celo apostólico, haz que también en nuestros días crezca la Iglesia en santidad por el celo ejemplar de tus ministros. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

sábado, 9 de mayo de 2026

Lecturas y Santoral 09/05/2026 - Sábado de la 5ª semana de Pascua

 PRIMERA LECTURA

Ven a Macedonia y ayúdanos

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 16, 1-10

En aquellos días, Pablo fue a Derbe y luego a Listra. Había allí un discípulo que se llamaba Timoteo, hijo de un griego y de una judía creyente. Los hermanos de Listra y de Iconio daban buenos informes de él. Pablo quiso llevárselo y lo circuncidó, por consideración a los judíos de la región, pues todos sabían que su padre era griego.

Al pasar por las ciudades, comunicaban las decisiones de los apóstoles y presbíteros de Jerusalén, para que las observasen. Las Iglesias se robustecían en la fe y crecían en número de día en día.

Como el Espíritu Santo les impidió anunciar la palabra en la provincia de Asia, atravesaron Frigia y Galacia. Al llegar a la frontera de Misia, intentaron entrar en Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo consintió. Entonces dejaron Misia a un lado y bajaron a Troas.

Aquella noche Pablo tuvo una visión: se le apareció un macedonio, de pie, que le rogaba: «Ven a Macedonia y ayúdanos».

Apenas tuvo la visión, inmediatamente tratamos de salir para Macedonia, seguros de que Dios nos llamaba a predicarles el Evangelio.

Palabra de Dios

 


Salmo responsorial: Salmo 99, 1-2. 3. 5 (R.: 1)

R. Aclama al Señor, tierra entera.

O bien:

R. Aleluya.

Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores. R.

Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades. R.

 

Aleluya Col 3, 1

Ya que habéis resucitado con Cristo,
buscad los bienes de allá arriba,
donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios.

 

EVANGELIO

No sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo

 Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 18-21

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

—«Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros.

Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia.

Recordad lo que os dije: "No es el siervo más que su amo. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra".

Y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió».

Palabra del Señor


San Pacomio

Imagen de San PacomioCandela

Nació en Esna (Alto Egipto), hacia el año 287, de padres campesinos. A los 20 años se enroló en el ejército imperial. Cuando aún era pagano, estando preso en Tebas, se sintió impresionado por la caridad de unos cristianos para con los soldados detenidos, a los que llevaban ayuda por la noche, aprovechando la oscuridad. Este gesto de unos desconocidos lo llevó a hacerse cristiano.

Una vez libre y liberado del ejército, se hizo catecúmeno, recibió el bautismo y se insertó en una comunidad cristiana campesina. Guiado por el anacoreta Palamón, que estaba al frente de una colonia de anacoretas, optó por la vida monacal. Siete años después, se estableció en Tabennisi y empezó a vivir como anacoreta por su cuenta, pero pronto se le agregaron compañeros, con los que empezó la vida en común. Comprobó que tal estilo de vida requería, además de la castidad perfecta, una sincera obediencia y una plena pobreza. Así nació la vida cenobítica, que pronto alcanzó gran prestigio. Tuvo que abrir numerosos cenobios, para los que escribió una Regla que se hizo famosa. Murió en la Tebaida de Egipto el año 347 ó 348.

Santa Catalina de Bolonia

Imagen de Santa Catalina de BoloniaCandela

Nació en Bolonia en 1413 de familia noble. Recibió una esmerada educación humanística en la corte de Ferrara. Después de la experiencia religiosa en una asociación piadosa de mujeres y de largos años de tribulación espiritual, formó parte, en 1432, de la primera comunidad de clarisas de Ferrara.

La nombraron maestra de novicias, a las que dio una sólida formación con su ejemplo y sus consejos, fruto de sus experiencias. Allí escribió su obra principal, "Las siete armas", que tiene tanto de autobiografía como de tratado espiritual. En 1436 se trasladó a Bolonia con otras monjas, para poner en marcha, como abadesa, un nuevo monasterio. Sobresalió en la pobreza y humildad. Vivió el seguimiento de Cristo crucificado, la contemplación del Niño de Belén y el amor a la Eucaristía con su temperamento vivaz y artístico, propenso al canto y a la danza.

Murió en Bolonia el 9 de marzo de 1463. La Familia franciscana celebra su memoria el 9 de mayo.

Oración: Señor, Dios nuestro, que has colmado de gracias extraordinarias a tu virgen santa Catalina de Bolonia, concédenos imitar sus virtudes para merecer con ella el gozo de tu reino. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

El Pastor de Hermas, mencionado por san Pablo en la Carta a los Romanos

Imagen de Pastor de Hermas, mencionado por san Pablo en la Carta a los RomanosCandela

Herodión, Asíncrito y Flegón (8 de abril), Hermas (9 de mayo), Prisca y Aquila (8 de julio), Febe (3 de septiembre), Rufo (21 de noviembre), son nombres que provienen del capítulo final de la Carta a los Romanos, de los saludos, y que la tradición martirológica ha incorporado a las celebraciones de los santos, no sólo en el Martirologio Romano, sino desde muchos siglos antes, en martirologios tan antiguos como el Hieronymianum, o el de Usuardo. En la carta a los Romanos se nombran muchos más -todo el capítulo 16 es un largo recuerdo de nombres-, e incluso en otras cartas tenemos más nombres que van salpicando las referencias de san Pablo a las comunidades con las que tenía trato. Todos esos personajes, aunque de ellos sólo se nos conserva el nombre, son en definitiva los santos de la primera hora cristiana, los que cimentaron la Iglesia, humanamente hablando. La Iglesia inicial no se reduce a la Virgen, los Doce y san Pablo, hay muchos, muchísimos más creyentes que fueron aceptando la fe, y propagándola entre sus familiares y conocidos; de hecho el Nuevo Testamento los llama a todos, sin más, apóstoles (ver Rom 16,7). ¿Por qué entonces estos y no otros han sido recogidos en la memoria santoral? Habremos de decir que en definitiva la intención del Martirologio al inscribirlos no es tanto la exhaustividad, cuanto resumir en ellos este vastísimo conglomerado de casi anónimos creyentes que pusieron cuerpo concreto a la Iglesia de los primeros años.

Pero es verdad que al escogerse estos nombres y no otros, la tradición ha optado en muchos casos por personajes que parecían emblemáticos, por alguna obra o anécdota que se le atribuyera, aunque luego resultara ser una atribución incorrecta. Por ejemplo, el 21 de noviembre celebramos a san Rufo, mencionado un versículo antes que Hermas; pero sin duda que este nombre entró al santoral porque se consideró durante algún tiempo que debía identificarse con el Rufo que es hijo de Simón de Cirene, según Marcos 15,21. La memoria oral tiende a realizar tales síntesis.

En el caso de Hermas, fue famoso en el siglo II y también después, un libro que llegó a ser tan difundido en las asambleas cristianas, que muchos consideraron que formaba parte del canon; un apocalipsis llamado "El Pastor, de Hermas», escrito quizás a inicios o a mediados del siglo II. Es una obra de las más importantes de la primera patrística cristiana, cuyo autor se identifica como Hermas, ex esclavo, de origen judío. Efectivamente Hermas es un nombre de esclavo, atestiguado también por otras fuentes… pero a la tradición oral le faltó tiempo para identificar a ese autor con el Hermas de la Carta a los Romanos. Así, Eusebio de Cesarea dirá -cuando trata de los libros aceptados y los rechazados en el canon de la Iglesia en el siglo IV-: «el mismo apóstol, en su salutación final de la Epístola a los Romanos, hace mención, junto con otros, de Hermas (de quien, según dicen, es el libro del Pastor), ha de saberse que también algunos rechazan este libro, y que por causa de ellos no se lo puede poner entre los admitidos…" (Hist. Ecl. III,3,6)

De esa identificación tomaba el antiguo Martirologio Romano -copiando al de Usuardo- el elogio: "En Roma san Hermas, del que el Apóstol Pablo hace memoria en la Carta a los Romanos. Este mismo Hermas, que se sacrificó a Dios haciéndose a sí mismo hostia digna y agradable, resplandeciente en virtudes pidió los reinos celestes." Todas las referencias que aparecen en la segunda parte del elogio provienen del "Pastor". En realidad nunca hubo acuerdo sobre la identidad entre el autor del escrito y el mencionado por Pablo (ya vimos que Eusebio lo da como una identificación que hacen "algunos"), y en la actualidad ya nadie queda que afirme que los dos Hermas son la misma persona, por lo que el nuevo Martirologio Romano ha dejado sólo la mención del discípulo de Pablo.

Ver más información sobre el pastor de Hermas en la wikipedia: El Pastor de Hermas